La transición desde el entusiasmo generalizado hacia la consolidación pragmática está marcando 2026 como un año de decisiones estratégicas más que de promesas técnicas. Lejos de los titulares sensacionalistas, esta etapa sitúa a la tecnología y a las telecomunicaciones en su fase más sólida: rentabilidad, sostenibilidad, regulación funcional y adopción medible.
En este documento revisamos 5 tendencias actuales que no solo dan forma al panorama tecnológico de este año, sino que ya están generando impactos reales en operaciones, inversión y estrategia corporativa.
1️⃣ La regulación europea: interoperabilidad real en IA móvil
Una de las decisiones más relevantes en la última semana ha sido la exigencia por parte de la Unión Europea para que el sistema operativo Android permita inteligencia artificial de terceros integrada en su núcleo operativo. Esto va más allá de una medida defensiva contra prácticas monopólicas: redefine cómo se construye la competencia en un nivel profundamente técnico y funcional.
Por ejemplo, tras la entrada en vigor de la Ley de Mercados Digitales (DMA), Google anunció la apertura de su API de IA nativa a desarrolladores europeos, permitiendo que asistentes como Alexa o modelos de IA de startups puedan integrarse directamente en el sistema operativo. En Alemania, la operadora Deutsche Telekom ya está probando asistentes de IA alternativos en dispositivos Android, lo que podría reducir la dependencia de un solo proveedor y fomentar la innovación local.
Según la Comisión Europea, se espera que para finales de 2026 al menos el 35% de los dispositivos Android vendidos en la UE incluyan opciones de IA de terceros preinstaladas. Esto representa un cambio radical respecto a 2024, cuando menos del 5% de los dispositivos ofrecían alternativas reales al asistente nativo.
Fuente: European Commission abre procedimientos para que Google cumpla Digital Markets Act (DMA)
2️⃣ Eficiencia y sostenibilidad: el nuevo foco telco
Tras años de hablar de generación tras generación (“G” tras “G”), los operadores móviles están recalibrando su discurso: ya no se trata únicamente de más velocidad, sino de más eficiencia operativa y sostenibilidad económica.
Un ejemplo concreto es Telefónica España, que en 2025 anunció el apagado definitivo de su red 3G, logrando una reducción del 15% en consumo energético anual y liberando recursos para invertir en 5G y fibra óptica. Vodafone, por su parte, reportó que la automatización de operaciones de red mediante IA permitió reducir en un 22% los incidentes críticos y optimizar el uso de espectro, generando ahorros operativos de más de 120 millones de euros en el último año.
En mercados como Brasil y México, la eficiencia también se ha convertido en prioridad: América Móvil y TIM han iniciado proyectos piloto de “green networks” que buscan reducir la huella de carbono de las infraestructuras móviles, con resultados preliminares de hasta un 18% menos de emisiones por sitio.
Además, la presión regulatoria y la competencia han impulsado a los operadores a buscar alianzas para compartir infraestructura, como el acuerdo entre Orange y MásMóvil en España, que permitirá ahorrar más de 450 millones de euros en despliegue de nuevas redes durante los próximos tres años.
Estos movimientos reflejan una tendencia global: la eficiencia y la sostenibilidad ya no son solo discursos, sino métricas clave en la toma de decisiones estratégicas y en la valoración de los operadores por parte de inversores y reguladores.
El tráfico de datos y la proliferación de dispositivos conectados han crecido de manera exponencial en mercados maduros como España, donde el 5G ya representa cerca del 20 % del tráfico total y su despliegue alcanza al 94 % de la población, con más de 8 000 nodos instalados por parte de operadores líderes.
Fuente: Vodafone completa apagado de red 3G en Reino Unido
3️⃣ IA: madurez real vs expectativas
En 2026 se empieza a diagnosticar algo que la histórica experiencia tecnológica conoce desde hace décadas: las fases de “hype” terminan cuando los beneficios reales se vuelven comparables a los costes.
Por ejemplo, en el sector bancario europeo, BBVA y Santander han reportado que, tras invertir más de 300 millones de euros en proyectos de IA entre 2022 y 2025, el retorno real se ha concentrado en áreas como detección de fraude y automatización de procesos, con mejoras de eficiencia del 12% y reducción de tiempos de respuesta al cliente en un 18%. Sin embargo, la promesa de duplicar la productividad global no se ha materializado, y muchos proyectos experimentales han sido cancelados o reorientados hacia objetivos más concretos.
En telecomunicaciones, AT&T y Telefónica han publicado que solo el 9% de sus iniciativas de IA han escalado a producción masiva, mientras que el resto permanece en fase piloto o ha sido descartado por falta de impacto medible. Esto ha llevado a una mayor exigencia en la evaluación de proyectos, priorizando aquellos con métricas claras de coste-beneficio y escalabilidad.
Según un informe de McKinsey, el 67% de las empresas que invirtieron en IA entre 2023 y 2025 han ajustado sus expectativas y ahora exigen resultados trimestrales y métricas de negocio antes de aprobar nuevas inversiones.
Esta madurez forzada está transformando la cultura corporativa: la IA deja de ser un experimento glamoroso y se convierte en una herramienta estratégica, sometida a los mismos criterios de rentabilidad y eficiencia que cualquier otra tecnología.
Fuente: AI in telecommunications — mercado global y crecimiento proyectado
4️⃣ Inversión selectiva y nuevos modelos en telecom
El sector de telecomunicaciones, aunque sigue explorando nuevas aplicaciones, todavía experimenta pasos cautelosos en adopción de IA: según análisis recientes, alrededor del 41 % de operadores están explorando herramientas de IA, y solo 22 % están piloteándolas activamente en soluciones de producción.
Un caso destacado es el de Telia Company en los países nórdicos, que ha implementado IA para la gestión predictiva de redes, logrando reducir en un 30% las interrupciones de servicio y optimizar el mantenimiento preventivo. En América Latina, Claro ha iniciado la integración de IA en atención al cliente, con una reducción del 25% en tiempos de resolución de incidencias y un aumento del 17% en la satisfacción de usuarios.
El mercado global de analítica para telecomunicaciones, valorado en USD 9.26 mil millones en 2025, se proyecta crecer a más de USD 10.59 mil millones en 2026 y hacia USD 34.84 mil millones para 2035 con un CAGR de ~14 %.
Estos datos muestran una radiografía concreta:
- Interés real por IA existe, pero la adopción masiva aún está en fases tempranas.
- Analítica y operaciones inteligentes están entre los segmentos de mayor inversión estructural.
- La transición del piloto a la producción es el principal reto operativo.
La tendencia es clara: los operadores que logren escalar proyectos de IA desde el piloto hasta la operación masiva serán los que capitalicen mejor la inversión y ganen ventaja competitiva en los próximos años.
Al mismo tiempo, el mercado global de analítica para telecomunicaciones, valorado en USD 9.26 mil millones en 2025, se proyecta crecer a más de USD 10.59 mil millones en 2026 y hacia USD 34.84 mil millones para 2035 con un CAGR de ~14 %.
Estos datos muestran una radiografía concreta:
- Interés real por IA existe, pero la adopción masiva aún está en fases tempranas.
- Analítica y operaciones inteligentes están entre los segmentos de mayor inversión estructural.
- La transición del piloto a la producción es el principal reto operativo.
Fuente: AI in Telecommunication Market Size 2025-2034
5️⃣ Gasto TI y telecom: expansión con propósito
El crecimiento agregado del sector no es uniforme, pero la demanda de conectividad robusta, servicios en la nube y transformación digital sigue empujando inversiones tecnológicas globales a niveles históricos. Se proyecta que el gasto global en TI alcance USD 4.25 billones a finales de 2025, con un crecimiento del 14 %, la mayor expansión en casi tres décadas.
Por ejemplo, en Asia-Pacífico, China Mobile y Reliance Jio han anunciado inversiones conjuntas de más de USD 8 000 millones en redes 5G y centros de datos para 2026, con el objetivo de soportar el crecimiento de servicios en la nube y aplicaciones de IA. En Europa, Deutsche Telekom y Orange han incrementado su presupuesto de transformación digital en un 19% respecto a 2024, priorizando la migración a infraestructuras cloud y la ciberseguridad.
En América Latina, el gasto en servicios de TI y telecomunicaciones superó los USD 120 000 millones en 2025, impulsado por la digitalización de la banca, el comercio electrónico y la educación a distancia. Según IDC, el 62% de las empresas latinoamericanas planean aumentar su inversión en tecnología durante 2026, especialmente en soluciones de automatización y análisis de datos.
Estos movimientos consolidan la percepción de la tecnología como motor económico y refuerzan la inversión en infraestructura de redes, centros de datos y servicios digitales integrados a nivel global.
Este movimiento no es solo anecdótico:
- Representa confianza empresarial en la tecnología como motor económico.
- Refuerza la inversión en infraestructura de redes, centros de datos y servicio digital integrado.
- Establece un piso financiero robusto para innovaciones estructurales en la próxima década.
Fuente: Gartner: gasto global en IT superará los USD 6 trillones en 2026
Conclusión: de la moda a la madurez
Los desarrollos que estamos observando no son solo tendencias pasajeras: son cambios estructurales en cómo se organiza la tecnología y las telecomunicaciones a nivel global.
Para los líderes del sector, la clave en 2026 será identificar qué tendencias pueden convertirse en ventajas competitivas sostenibles y cuáles requieren ajustes inmediatos en estrategia, inversión y talento. La madurez del mercado exige pasar de la experimentación a la ejecución disciplinada, con foco en resultados medibles y resiliencia operativa.
Señales prácticas para el profesional:
- Priorizar proyectos con métricas claras de retorno y escalabilidad.
- Fomentar alianzas para compartir riesgos y acelerar la innovación.
- Invertir en talento digital y capacidades de análisis de datos.
- Adoptar una visión regulatoria proactiva para anticipar cambios normativos.
En síntesis, 2026 es el año en que la tecnología y las telecomunicaciones dejan de ser promesa para convertirse en palanca real de crecimiento y diferenciación.
En 2026:
- La regulación empieza a influir en arquitectura técnica y competencia real.
- Las telecomunicaciones abandonan el discurso abstracto de “más G” para centrarse en eficiencia y valor.
- La IA madura desde el exceso de expectativas hacia adopciones medibles y útiles.
- Los operadores balancean exploración con ejecución, construyendo base para crecimiento sostenido.
- El gasto tecnológico global sostiene la confianza estratégica en conectividad y servicios inteligentes.
Este es el momento en que las infraestructuras se consolidan, los modelos económicos se refinan y la tecnología deja de ser promesa para convertirse en activo real de crecimiento sostenible.
📚 Lectura recomendada
- McKinsey — The state of AI: navigating the maturity curve
Análisis global sobre adopción real de IA, escalabilidad y retorno de inversión. - GSMA — The Mobile Economy 2025
Panorama global del impacto económico, eficiencia y sostenibilidad del sector móvil. - Omdia: Telecoms Trends to Watch 2026
Inteligencia, soberanía y nuevos negocios.