La etapa que vino después marcó un cambio importante: pasé de roles técnicos en empresas locales a proyectos internacionales, con mayor exposición, responsabilidad y complejidad. Fue el periodo en que consolidé mi experiencia en telecomunicaciones, televisión de pago y servicios digitales, y en el que se abrió la puerta a trabajar desde Europa.
Ingresé a Cruz Blanca, la aseguradora médica más grande de Chile en ese momento, posteriormente adquirida por Bupa, un grupo de salud de origen británico.
Me desempeñé como analista de tecnología, participando en la operación y evolución de plataformas internas críticas para el negocio. Fue un entorno exigente, con jefaturas muy técnicas y estándares altos en cuanto a calidad, cumplimiento de plazos y rigor operativo.
En esta etapa consolidé aprendizajes clave:
Tras algunos años, sentí que era el momento de buscar un entorno más alineado con mi área de interés principal: las telecomunicaciones y los servicios de video.
VTR siempre me había interesado como compañía por su rol en el mercado de TV de pago, internet y telefonía. Después de varios intentos, se abrió la oportunidad de ingresar como Ingeniero de Proyectos de TV.
En este rol participé en la implementación del primer servicio OTT de VTR, trabajando con equipos internos y con Liberty Global, un operador internacional con presencia en múltiples países. El proyecto incluía componentes de redes, datacenter, plataformas de video y experiencia de usuario.
Esta experiencia me permitió:

Una parte relevante de esta etapa fue la interacción constante con equipos de Reino Unido, Países Bajos y otros países de Europa. Mi nivel de inglés inicial no era el ideal, pero la dinámica del proyecto exigía reuniones periódicas, documentación técnica y seguimiento en ese idioma.
A fuerza de práctica, apoyo en herramientas de traducción y estudio constante, fui mejorando hasta poder participar con soltura en reuniones, liderar sesiones de seguimiento y documentar acuerdos de forma clara.
Esta experiencia reforzó dos ideas fundamentales:
Tras la implementación del servicio OTT, surgió una nueva oportunidad: liderar el proyecto de lanzamiento de un nuevo set-top box de última generación (EOS), también en el ecosistema de Liberty Global.
Para asumir este desafío pasé a trabajar de forma independiente, a través de mi propia empresa de servicios profesionales. El alcance del rol incluía:
En un periodo cercano a tres años participé en el lanzamiento de dos productos clave para VTR y en la implementación de su primera CDN de contenido IP. Esta etapa consolidó mi interés y vocación por la gestión de proyectos tecnológicos complejos.
Al finalizar el contrato asociado a estos proyectos, surgió la posibilidad de continuar trabajando con Liberty Global desde Europa, específicamente en Países Bajos. La decisión implicaba dejar Chile, cambiar de entorno y comenzar una nueva etapa profesional y personal.
Opté por dar ese paso y trasladarme a Holanda, con el objetivo de seguir vinculado a proyectos internacionales en telecomunicaciones y servicios digitales. El cambio supuso adaptarse a un nuevo país, idioma y cultura, pero también abrió la puerta a trabajar en un ecosistema tecnológico dinámico y conectado con el resto de Europa.
Instalarse en un país nuevo significó reconstruir redes, entender el marco regulatorio y cultural local, y aprender a moverse en organizaciones donde conviven múltiples nacionalidades y formas de trabajo.
En esta fase reforcé competencias como:

“Esta etapa marcó el tránsito desde roles principalmente locales hacia proyectos globales, con mayor complejidad técnica y organizacional. Cruz Blanca/Bupa aportó disciplina y estructura; VTR y Liberty Global abrieron la puerta a servicios de video, OTT y redes de distribución de contenido; el traslado a Europa consolidó una visión más internacional de la tecnología y su impacto en el negocio.”
¿Te gustó esta historia?
← Volver a Sobre Mí Siguiente capítulo →
Comparte esta historia si te inspiró o si conoces a alguien que esté pasando por algo similar.